Un tercio de los trabajadores de las cajas perderá su empleo por las fusiones
30 de junio de 2010 # Noticias # 2 comentarios
En algún caso fijate tú que me parecen pocos.
De los 90.000 empleados del sector financiero a los que afecta la reestructuración de las cajas de ahorros, un tercio, es decir, 26.500, perderán su trabajo y se verán obligados a reciclarse y a buscar salidas profesionales, según datos de la European Financial Planning Association (FPA), basados en cifras del Banco de España.
¿No quieren fusiones? ¿Qué tal si probamos a fusionar comunidades autónomas? De esta forma el excendente sería de políticos… bah, no caerá esa breva.
En concreto, el Banco de España constató ayer que los planes de integración aprobados por el supervisor y con ayudas del FROB incluyen una reducción en el número de sucursales entre el 10% y el 30%, y una reducción de plantillas de entre el 11% y el 27%.
DESGRACIADAMENTE ENTRE ESTOS NO VAN A DESPEDIR A LOS QUE HAN SIDO CULPABLES O COMPLICES DEL ESTROPICIO.
Etiquetas: cajas de ahorros, empleos, fusiones, pérdida

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Encuentro muy acertada la exposición del tema. Las Cajas hicieron una expansión al ritmo al que inflaban la burbuja inmobiliaria, con una insensata política de préstamos a promotoras y particulares, para provocar una insensata subida del precio del metro cuadrado y del kilo de concejal. La valoración de riesgos consistía en coge el dinero y corre.
Al mismo tiempo, se expandía la burbuja política de los 17 Parlamentos, con las Cajas como mini bancos centrales regionales financiadores de todo tipo de despilfarro.
Ahora, toca desinflar la burbuja antes de que reviente y se lleve todo por delante. Como dice el artículo, mejor empezaban a podar por cúspide. Pero aquí, antes se caerá le árbol entero que podar ramas donde anidan los miles de cargos políticos con que los partidos recompensan a sus empleados y servidores.
Mala cara tiene el muerto.
Como dicen por ahi, ‘no me gusta como mea la perrita’.
A mi particularmente no me da pena nadie. Me da pena el padre de familia que trabaja de sol a sol por 1.000 euros para alimentar a los hijos. Dudo que muchos de los que se echen a la calle sean mileuristas. Pero lo cierto es que se agarran al asiento como lapas, con lo cual, los que sobrevivan, un gran número, habrán sido los culpables de esto y saldrán impunes. Conclusión: castigo a estas entidades. ¿Cómo? dejando de ser clientes.
Al final está en nuestras manos el hundirlas.